Como fisioterapeuta, a medida que pasan los años, cada vez soy más consciente de que para poder ayudar a las personas que pasan por nuestras manos, debemos observar al paciente en todas sus esferas, física social y emocional. A medida que intentas trabajar desde esta premisa puedes observar  la gran influencia que tiene en muchas afectaciones y lesiones que tratamos, factores cruciales como la alimentación.

Toda persona que haya trabajado en el mundo del dolor músculo-esquelético y  mas aun si se trata de problemas de espalda, será mas o menos consciente (y no solo por lo que podamos comprobar nosotros con nuestra práctica diaria, sino también más bien por las propia manifestaciones que los pacientes trasladan) de que la alimentación, el estrés laboral, la carencia de ejercicio físico regular, y el estado emocional y psicológico tienen una gran repercusión en el estado y la evolución de nuestros tratamientos.

En este post, por lo tanto, me centraré en uno de uno de estos factores, y que desempeña un papel importante en los procesos y enfermedades que tratamos; la alimentación.

¿CÓMO PUEDE AFECTAR LA ALIMENTACIÓN EN LAS LESIONES MÚSCULO-ESQUELÉTCAS?

Es ampliamente aceptado que la alimentación juega un papel importante a la hora de evitar y prevenir múltiples dolencias y enfermedades que pueden afectar a nuestro organismo.

A medida que pasa el tiempo surgen más estudios que certifican de una manera clara y fehaciente, la relación que hay entre lo que comemos y lo que nos duele, como sabemos, uno de los órganos diana y que por sus funciones metabólicas y desintoxicante más puede verse afectado por una mala alimentación es el hígado. 

Se trata de un órgano que juega un papel fundamental para que una mala alimentación, se traslade de una manera más evidente en una patología, enfermedad o dolencia músculo-esquelética, ya que es un órgano que además de participar en múltiples tareas metabólicas, es responsable de la desintoxicación y limpieza de nuestro organismo.

Es por ello uno de los órganos en los que más debemos centrar nuestros esfuerzos a la hora de, como sanitarios, recomendar y aconsejar medidas nutricionales y dietéticas que puedan mejorar los cuadros lesionales que tratamos.

A continuación describo de manera genérica los diferentes síndromes dolorosos que pueden estar influenciados por una disfunción hepática y por ende por una pala alimentación

 

Afectaciones en la espalda

  • Cefaleas y migrañas.
  • Tensión en la región derecha de la nuca.
  • Dorsalgia persistentes derechas.
  • Cervicalgia con predominancia derecha

 

Tendinopatias

  • Problemas tendinosos o tendinopatías en la hombro derecho (tendinopatía del supraespinoso)
  • Epicondilitis o Sindrome del codo de tenista derechos.
  • Sindromes compresivos del sistema nervioso periférico
  • Cervico-braquialgias derechas.
  • Sindromes de del Túnel Carpiano

 

Hay una serie de alimentos que perjudican al funcionamiento del hígado y de la vesícula biliar y otros que los benefician. Tal y como podréis observar en este video, os comparto unas recomendaciones destinadas a limpiar el hígado y vesícula biliar de los diferentes desechos tóxicos que acumula debido a una dieta incorrecta.  También se ofrece una propuesta genérica de tratamiento de plantas medicinales que puede ser de utilidad en estos casos.

 

Los alimentos que debemos evitar para cuidar nuestro hígado son los siguientes:

  • Chocolate.
  • Café: eliminarlo o reducirlo, y en cualquier caso mejor descafeinado.
  • Naranjas y mandarinas.
  • Frituras.
  • Evitar la leche y derivados en las personas de grupo sanguíneos O y A
  • Bollería, galletas, y en general los dulces elaborados.
  • En la menor medida la carne roja y el embutido.

 

Hay que añadir a esto que que ademas de que haya diferentes causas nutricionales que alteran el correcto funcionamiento del hígado también lo que sentimos emocionalmente puede afectar y alterar nuestros órganos, el hígado concretamente se ve más afectado por emociones como el enfado y la crispación o la rabia. Estos estados emocionales pueden “irritar aun mas el hígado” provocando diferentes signos y síntomas, de los cuales algunos pertenecen al terrero del dolor musculo-esqulético.

 

¿DE QUÉ MANERA UN DIETA ACIDIFICANTE PUEDE AFECTAR AL SISTEMA MÚSCULO-ESQUELÉTICO? ¿CÓMO PODEMOS ALCALINIZAR NUESTRO ORGANISMO?

El PH de nuestro organismo debe mantenerse en una zona optima, es decir, entre el 7,36 y el 7,42. esto es vital para que se produzcan las millones de reacciones químicas que continuamente se generan en nuestro organismo. Como sabéis el estilo de vida actual junto con el estrés y con abundantes desequilibrios nutricionales conducen a acidificar al organismo.

El exceso de proteína animal, tóxicos como el alcohol el tabaco, aditivos alimentícios, y en general el consumo de productos industrializados y excesivamente procesos, hacen que la dieta de las miles de personas sea de muy mala calidad, este hecho hace que como que se produzca una acidificaciones metabólica, la cual puede acabar ayudando a que se generen muchos problemas que tratamos en consulta.

En este vídeo que os comparto se enumeran las diferentes causas nutricionales que pueden generar esta acidez metabólica y las recomendaciones que hay que seguir para alcalinizar nuestro metabolismo.

 

fuente –http://www.fisioterapia-online.com/articulos/consejos-nutricionales-para-mejorar-los-dolores-musculares-y-articulares